Abrir una cuenta bancaria en Estados Unidos desde España sin ser residente. ¿Es posible? Este es un tema que genera mucho interés, especialmente entre emprendedores, freelancers e inversores internacionales.
Todavía existe la idea de que para hacerlo es imprescindible vivir en el país, tener la residencia, un número de la Seguridad Social o viajar físicamente a EE.UU.
La realidad es que hoy en día nada de eso es estrictamente necesario, siempre que sepas qué opciones existen y cuáles son sus limitaciones.
En este artículo vamos a ver, paso a paso y con todo el contexto necesario, cómo puede abrir cuenta en USA una persona que no es residente, no vive en el país y no dispone de SSN, sin ni siquiera tener que desplazarse al país.
Por qué tantas personas quieren una cuenta bancaria en Estados Unidos
El sistema bancario estadounidense tiene una enorme popularidad a nivel internacional, y no es casualidad. Uno de los principales motivos es la seguridad. En Estados Unidos existe el seguro de depósitos conocido como FDIC, que protege el dinero depositado en los bancos hasta 50.000 dólares por cuenta. Esto ofrece una tranquilidad importante para quienes buscan un lugar estable donde custodiar su capital.
A esto se suma la reputación internacional de los bancos estadounidenses. Tener dinero en una cuenta de EE. UU. facilita enormemente las transferencias internacionales y reduce fricciones cuando se trabaja con empresas o clientes de otros países. Además, muchas plataformas de pago y compañías internacionales prefieren —o directamente exigen— cuentas bancarias estadounidenses para operar.
Otro punto que para algunas personas resulta especialmente atractivo es que los bancos de Estados Unidos no participan en el CRS (Common Reporting Standard), lo que significa que no comparten automáticamente información bancaria con gobiernos extranjeros. Esto no quita que tengas que cumplir con tus obligaciones fiscales en tu país de residencia, pero sí marca una diferencia relevante respecto a otros sistemas bancarios al aportar mayor privacidad a tus operaciones.
Por último, no se puede hablar de banca estadounidense sin mencionar sus tarjetas de crédito. Los programas de cashback, acumulación de puntos canjeables por vuelos y productos (como los que ofrece la tarjeta American Express Gold), y un acceso al crédito mucho más desarrollado hacen que, con el tiempo, tener una cuenta en EE. UU. pueda abrir muchas puertas financieras.
Opciones para abrir una cuenta en EE. UU. desde España
EMI: la forma más rápida y sencilla para abrir una cuenta bancaria en EE. UU.
La primera opción para quienes quieren una solución rápida son las instituciones de dinero electrónico (EMI). Técnicamente no son bancos, sino plataformas financieras que funcionan como billeteras digitales, pero en la práctica permiten operar con dólares estadounidenses sin demasiadas complicaciones.
Para cuentas personales, opciones como Wise, Payoneer u OFX son muy utilizadas. Si lo que se busca es una cuenta para una empresa estadounidense, como una LLC, estas mismas plataformas —junto con Airwallex— suelen ser suficientes para empezar a operar.
Su gran ventaja es la facilidad. Todo el proceso es online, las interfaces son intuitivas y no es necesario acudir a ninguna oficina ni firmar documentos físicos. Además, suelen ofrecer cuentas multidivisa, lo que resulta especialmente útil si trabajas con diferentes monedas; y tarjetas de débito tanto físicas como virtuales, ideales para pagos online y control de gastos.
Sin embargo, conviene tener claro su principal límite: no son bancos. Esto significa que no cuentan con el seguro FDIC y que existen restricciones, especialmente en los límites de gasto con tarjeta. Para el día a día o para negocios digitales funcionan muy bien, pero no son la mejor opción para almacenar grandes cantidades de dinero a largo plazo.
Restricciones por país: un detalle que muchos pasan por alto
Un aspecto que suele sorprender a muchas personas es que no todas las plataformas aceptan clientes de todos los países. Esto afecta tanto a EMI como a fintech y bancos digitales, y las restricciones pueden cambiar con el tiempo.
Por ejemplo, Wise permite abrir cuentas desde muchos países, pero excluye otros como Emiratos Árabes Unidos, Panamá, Paraguay, Hong Kong o Mauricio, mientras que sí acepta residentes de Andorra, Jersey o la Isla de Man. Estas diferencias no siempre siguen una lógica evidente.
Por este motivo, antes de iniciar cualquier proceso, es fundamental verificar si tu país de residencia es elegible. De lo contrario, puedes perder tiempo y esfuerzo en registros que acabarán siendo rechazados.
Fintech y bancos digitales: un paso más hacia la banca tradicional
La siguiente categoría la forman las fintech y los bancos digitales, que combinan tecnología con cuentas bancarias reales respaldadas por bancos estadounidenses. Aquí ya hablamos de un nivel superior en términos de estructura bancaria.
Para cuentas personales destacan plataformas como GrabrFi, Utopia o Charles Schwab International, mientras que para cuentas empresariales de LLC son muy populares Mercury, Relay, Brex, North One o Novo.
La experiencia sigue siendo mayoritariamente online, cómoda y moderna, pero con una diferencia clave respecto a los EMI: en muchos casos el dinero sí está protegido por el seguro FDIC. Además, estas plataformas ofrecen tarjetas de débito y, en ciertos casos, incluso tarjetas de crédito, como ocurre con Mercury cuando se mantiene un saldo mínimo elevado.
Aun así, no todo es perfecto. Estas cuentas suelen operar únicamente en dólares y dependen de la relación entre la fintech y el banco subyacente. Si esa relación cambia, pueden darse procesos de migración que, aunque no ponen en riesgo el dinero, sí generan algunos problemas. Por eso, aunque son excelentes para operar en el día a día, tampoco suelen ser la opción ideal para guardar grandes patrimonios.
Banca empresarial para no residentes: cómo funcionan realmente Mercury y Relay
Para quienes tienen una LLC estadounidense, plataformas como Mercury y Relay se han convertido en dos de las mejores opciones disponibles. Ambas permiten abrir cuentas bancarias empresariales de forma completamente online, sin necesidad de viajar a Estados Unidos.
Estas plataformas están diseñadas específicamente para startups y negocios digitales, y ofrecen una experiencia de usuario muy superior a la de los bancos tradicionales. Además, utilizan sistemas de distribución de fondos entre varios bancos, lo que permite una cobertura FDIC ampliada: hasta 5 millones de dólares en Mercury y hasta 3 millones en Relay.
Mercury destaca especialmente por ofrecer tarjeta de crédito para no residentes. Manteniendo un saldo relativamente bajo, es posible acceder a una tarjeta con cashback del 1,5 %, disponible casi de inmediato en versión virtual.
Como contrapunto, estas plataformas pueden pedir pruebas de que la LLC tiene o tendrá actividad real en Estados Unidos. Normalmente esto se resuelve fácilmente con una página web, una cuenta de Stripe o documentación básica del negocio.
Bancos de Puerto Rico: una alternativa intermedia
Puerto Rico ocupa una posición peculiar en el ámbito de las cuentas bancarias. Es territorio de Estados Unidos, pero no es un estado, y su sistema bancario tiene regulaciones propias. Aun así, bancos como Zenus Bank, FV Bank o Strategic Bank permiten abrir cuentas tanto personales como empresariales a no residentes con relativa facilidad.
El proceso suele ser sencillo: pasaporte y una dirección en tu país de residencia suelen ser suficientes. Esto ha hecho que estos bancos se vuelvan cada vez más populares entre personas que no consiguen abrir cuentas en otros bancos estadounidenses.
El principal inconveniente es el riesgo. Estos bancos no cuentan con el seguro FDIC y, en muchos casos, aplican comisiones mensuales simplemente por mantener la cuenta activa. Son una opción válida en determinados escenarios, pero conviene entender que ofrecen menos protección que los bancos situados en los estados de EE. UU.
Qué problemas tienen los bancos de Puerto Rico
Aunque los bancos de Puerto Rico se han popularizado mucho entre no residentes, conviene entender bien sus limitaciones antes de utilizarlos. Su principal atractivo es que permiten abrir cuentas de forma remota, sin SSN y sin residencia en Estados Unidos. Bancos como Zenus Bank, FV Bank o Strategic Bank suelen pedir únicamente pasaporte y una dirección en tu país de residencia.
El problema principal es que no están regulados ni asegurados como los bancos situados en los estados de EE. UU.. Mientras que un banco estadounidense tradicional cuenta con la protección del FDIC, los bancos de Puerto Rico no ofrecen esta misma garantía. En la práctica, esto implica asumir un nivel de riesgo mayor.
Además, en algunos casos se han detectado señales que invitan a la cautela: comisiones mensuales elevadas, productos anunciados que no siempre están disponibles o dificultades para obtener tarjetas de débito. No significa que sean bancos fraudulentos, pero sí que deben considerarse una opción secundaria o de último recurso, no la primera elección.
Bancos tradicionales: la opción más sólida (y más exigente) para abrir una cuenta en Estados Unidos
Por último están los bancos tradicionales de toda la vida: Citibank, Chase, Bank of America o Wells Fargo, entre otros. Son, sin duda, los bancos más sólidos y con mejor reputación del país, y los que ofrecen mayor seguridad para el dinero gracias al seguro FDIC.
Además, están muy acostumbrados a conceder crédito y cuentan con algunas de las mejores tarjetas de crédito del mundo. Tener una cuenta en uno de estos bancos puede facilitar futuras aperturas en otras entidades y mejorar tu perfil financiero internacional.
El problema es el acceso. Abrir una cuenta en estos bancos como no residente suele requerir presencia física en Estados Unidos, y el proceso depende en gran medida del banquero que te atienda.
También pueden requerir un número de teléfono estadounidense, una dirección en EE. UU. y, en el caso de cuentas empresariales, un EIN para la LLC. A esto se suma que sus plataformas online suelen ser menos modernas y que, al inicio, normalmente solo permiten operar en dólares.
Cómo elegir la mejor opción según tu caso (los 3 criterios clave)
Una de las grandes ideas que conviene tener claras es que no se trata únicamente de saber qué banco es más fácil de abrir, sino de entender qué opción encaja mejor con tu situación personal o profesional. Para tomar una buena decisión, es útil evaluar cada alternativa usando tres criterios muy concretos.
El primero es la facilidad de apertura. Aquí entran factores como si la cuenta se puede abrir de forma remota, si exige viajar a Estados Unidos, si pide SSN, dirección local o documentación difícil de conseguir. Para muchas personas este es el filtro inicial, aunque no debería ser el único.
El segundo criterio es la seguridad. No todos los bancos ni plataformas protegen el dinero de la misma manera. Es importante saber si la cuenta está asegurada por el FDIC, por SIPC en el caso de cuentas de corretaje, o si directamente no existe ningún tipo de garantía estatal. Esto cobra especial relevancia cuando se manejan saldos elevados.
El tercer criterio son las características y funcionalidades: tarjetas de débito o crédito, límites operativos, banca online, cuentas multidivisa, acceso a inversión, servicio al cliente y facilidad para operar desde el extranjero. En muchos casos, una plataforma menos conocida puede resultar mucho más eficiente que un banco tradicional.
La mejor cuenta personal para no residentes: Charles Schwab International
Una de las opciones más sólidas para abrir una cuenta personal en Estados Unidos sin residencia es Charles Schwab International. Aunque técnicamente se trata de una cuenta de corretaje, incluye una cuenta bancaria plenamente operativa y una tarjeta de débito.
Esta cuenta puede abrirse completamente online, sin SSN y sin dirección en Estados Unidos. El efectivo está protegido hasta 250.000 dólares a través de SIPC, y además ofrece acceso a inversión en acciones, ETFs y bonos.
Uno de sus mayores atractivos es la tarjeta de débito: no cobra comisiones por cambio de divisa y reembolsa las comisiones de los cajeros automáticos en cualquier parte del mundo, algo extremadamente poco común.
Como limitaciones, no permite cuentas empresariales ni ofrece tarjetas de crédito, y no todos los países son elegibles. Aun así, para una cuenta personal sólida y legítima en EE. UU., es una de las mejores opciones disponibles actualmente.
Cómo abrir cuentas en bancos tradicionales sin SSN (y sin perder tiempo)
Abrir una cuenta en bancos tradicionales como Chase, Bank of America o Citibank siendo no residente es totalmente legal. La dificultad no está en la ley, sino en las políticas internas de cada banco y, en muchos casos, en el criterio del banquero que te atienda.
La clave es acudir siempre de forma presencial y llevar toda la documentación posible. Presentarse bien preparado, preguntar primero qué requisitos exactos solicitan y, si es necesario, probar en distintas sucursales puede marcar la diferencia.
Las probabilidades de éxito aumentan notablemente en ciudades con alta población inmigrante, como Miami, Nueva York o zonas de Texas. Una vez abierta una primera cuenta, los extractos bancarios suelen facilitar la apertura de cuentas adicionales en otros bancos.
Cómo obtener tarjetas de crédito como no residente: el papel del ITIN
El ITIN (Individual Taxpayer Identification Number) es un elemento clave para quienes quieren integrarse de forma más completa en el sistema financiero estadounidense. Es un número emitido por el IRS para personas que no tienen SSN.
Tener un ITIN no implica automáticamente pagar impuestos en Estados Unidos, pero sí permite acceder a servicios financieros que de otro modo serían muy difíciles, como tarjetas de crédito, ciertas plataformas de pago o la construcción de historial crediticio.
Al principio, las tarjetas suelen tener límites bajos, pero con un uso responsable estos límites pueden aumentar rápidamente. Obtener el ITIN puede llevar varios meses, pero abre la puerta a prácticamente todo el ecosistema financiero de Estados Unidos.
Reflexión final
Abrir una cuenta bancaria en Estados Unidos sin ser residente es perfectamente posible, pero no existe una solución única que funcione para todo el mundo. Cada opción tiene su propósito y su momento.
Lo más habitual es combinar varias soluciones: utilizar EMI o fintech para la operativa diaria y pagos internacionales, y apoyarse en bancos más sólidos cuando el objetivo es almacenar capital o construir una relación bancaria a largo plazo.
Entender estas diferencias es clave para tomar una buena decisión y evitar problemas innecesarios en el futuro.





