Durante décadas, Dubái y el resto de Emiratos Árabes Unidos se han posicionado como uno de los destinos más atractivos del mundo para emprendedores internacionales. La razón principal ha sido su fiscalidad extremadamente favorable. Sin embargo, el sistema cambió recientemente con la introducción del impuesto de sociedades federal, conocido como Corporate Tax.
A pesar de esta reforma, el país sigue teniendo una de las cargas fiscales empresariales más bajas del mundo desarrollado. Entender cómo funciona realmente este impuesto es esencial para cualquier empresario español que esté considerando internacionalizar su negocio, crear una estructura holding o trasladar su residencia fiscal.
En esta guía te explico en profundidad cómo funciona el Corporate Tax, quién debe pagarlo y cómo se calcula. También veremos qué exenciones existen, cómo afecta a las free zones de Dubái y, sobre todo, si realmente compensa frente al sistema fiscal español.
Qué es el Corporate Tax de Dubái y por qué se creó
El Corporate Tax es el impuesto sobre los beneficios empresariales aplicable a las actividades económicas realizadas en Emiratos Árabes Unidos. Entró en vigor para ejercicios fiscales iniciados a partir del 1 de junio de 2023.
Su introducción viene motivada por varios objetivos:
- Alinear el país con estándares fiscales internacionales.
- Evitar ser considerado jurisdicción fiscal no cooperativa.
- Mejorar la transparencia financiera global.
- Mantener competitividad sin depender exclusivamente de ingresos energéticos.
¿Cuánto paga de Corporate Tax una empresa en Dubái?
Estos son los tipos impositivos oficiales actualmente:
- 0 % sobre beneficios hasta 375.000 AED.
- 9 % sobre beneficios superiores a ese umbral.
No existen tipos superiores, ni recargos regionales, ni impuestos municipales sobre beneficios empresariales.
¿Quién está obligado a pagar Corporate Tax? ¿Hay exenciones?
El impuesto se aplica a cualquier entidad o persona que realice una actividad económica con nexo suficiente en el país.
Entidades sujetas
- Empresas constituidas en territorio nacional (Mainland): Están sujetas al impuesto sobre todos sus beneficios mundiales.
- Empresas constituidas en zonas francas (free zones): Sí son sujetos pasivos, pero pueden beneficiarse de una tasa del 0 % sobre sus «ingresos cualificados» si mantienen una sustancia económica real y cumplen ciertos requisitos.
- Empresas extranjeras con establecimiento permanente: Las empresas extranjeras deben pagar Corporate Tax si tienen un establecimiento permanente en el país o si obtienen ingresos con nexo en el país (como la venta de bienes inmuebles en Dubái).
- Profesionales y autónomos (natural persons) con licencia comercial: Solo están obligados a registrarse y pagar si su facturación anual (turnover) por actividades comerciales supera los 1.000.000 AED (aproximadamente 250.000 €).
- Grupos multinacionales con operaciones locales.
Situaciones no sujetas
- Salarios personales: Los ingresos por empleo (nóminas) de individuos están 100 % exentos.
- Ingresos de inversión privada sin actividad empresarial: Los dividendos, ganancias de capital e intereses obtenidos por una persona física a título personal (no como negocio) no tributan en el Corporate tax.
- Propiedad inmobiliaria personal sin explotación comercial: El alquiler o venta de propiedades por parte de individuos (que no actúen como una inmobiliaria profesional con licencia) está exento.
- Empresas extranjeras sin presencia económica real:
La clave jurídica es el concepto de «actividad empresarial». Si existe actividad organizada con intención de lucro, normalmente la existe obligación fiscal de pagar el Corporate Tax.
Importante: el alivio para pequeñas empresas (Small Business Relief)
Hasta el 31 de diciembre de 2026, las empresas residentes con ingresos brutos inferiores a 3.000.000 AED pueden elegir ser tratadas como si no tuvieran ingresos imponibles (pagando 0 %), para reducir la carga administrativa.
Registro fiscal y cumplimiento obligatorio
El sistema fiscal de los Emiratos Árabes Unidos, gestionado por la Federal Tax Authority (FTA) distingue entre el pago del impuesto y el cumplimiento de las normas.
Incluso si una empresa prevé pagar cero impuestos, debe registrarse ante la autoridad fiscal y presentar declaración anual. El incumplimiento formal puede generar sanciones administrativas aunque no exista impuesto a pagar.
Obligaciones principales
- Registro fiscal: Obligatorio para todas las entidades jurídicas (mainland y free zone) y personas físicas que superen ciertos umbrales de facturación.
- Contabilidad (IFRS): La ley exige que los estados financieros se preparen según las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS). Las empresas con ingresos menores a 50 millones de AED pueden optar por el IFRS para PYMES.
- Declaración anual: Todas las entidades registradas deben presentar una declaración anual, incluso si su beneficio es cero o están exentas (como las de free zone con «Qualifying Income»).
- Conservación documental: Por ley, los registros contables y documentos de respaldo deben conservarse por un mínimo de 7 años tras el cierre del periodo fiscal (a diferencia del IVA, que en algunos casos es de 5 años).
- Precios de transferencia: Todas las transacciones con partes vinculadas (por ejemplo, préstamos entre socios, servicios entre empresas del mismo grupo) deben seguir el principio de «plena competencia» (Arm’s Length Principle) y estar debidamente documentadas.
Plazo de declaración
A diferencia de España o la mayoría de países europeos, en Emiratos Árabes Unidos no existen los pagos a cuenta trimestrales (modelos tipo 202). El impuesto se liquida íntegramente de forma anual en un solo pago al momento de la declaración.
La declaración debe presentarse dentro de los 9 meses posteriores al cierre del ejercicio fiscal. Por ejemplo, si tu ejercicio cierra el 31 de diciembre de 2024, tienes hasta el 30 de septiembre de 2025.
Posibles multas por incumplimento
- Multa por registro tardío: Si una empresa no se registra dentro de los plazos establecidos (basados en el mes de emisión de su licencia), se aplica una multa de 10.000 AED .
- Multas por declaración tardía: No presentar la declaración a tiempo conlleva multas de AED 500 por mes (durante los primeros 12 meses) y luego 1.000 AED por mes.
Estas sanciones se aplican incluso si la empresa tiene pérdidas o si sus beneficios están por debajo del umbral exento (375.000 AED).
¿Cómo calcular el Corporate Tax en Dubái?
El impuesto no se paga sobre la facturación, sino sobre el beneficio contable neto ajustado fiscalmente. Es decir, se aplica el porcentaje sobre el beneficio que dicta tu balance contable (bajo normas IFRS).
Ojo: Muchas empresas cometen errores a la hora de calcular el impuesto, ya que hay gastos que contablemente son reales pero fiscalmente no existen para la FTA.
Proceso general
- Resultado contable según normas internacionales: Es el beneficio neto (ingresos menos gastos) que aparece en tus libros oficiales siguiendo estándares globales. Es el punto de partida real de tu negocio.
- Ajustes fiscales obligatorios: Se suman los gastos que la ley no permite deducir (como multas) y se restan los ingresos que no deben pagar impuestos. Esto convierte tu beneficio contable en beneficio «fiscal».
- Determinación de base imponible: Es la cifra final sobre la que se calcula el impuesto tras aplicar los ajustes y restar las pérdidas de años anteriores. Es el monto definitivo que el fisco somete a examen.
- Aplicación de tipos: Se aplica un 0 % a los primeros 375.000 AED de beneficio y un 9 % a todo lo que supere esa cifra. El resultado es el cheque final que le entregas al gobierno.
Ajustes fiscales habituales
Hay reglas y límites específicos en EAU que son muy distintos a los de Europa:
Gastos deducibles y no deducibles
- Gastos de entretenimiento: ¡Ojo con esto! Solo puedes deducir el 50 % de los gastos de ocio destinamos a actividades con clientes, accionistas o proveedores (comidas, eventos, etc.).
- Gastos financieros (intereses): Existe un límite de deducción para los intereses netos (generalmente el 30 % del EBITDA o un mínimo de 12 millones de AED).
- Donaciones: Solo son deducibles si se realizan a entidades calificadas como «Public Benefit Entities» por el Gobierno.
- Multas y sanciones: Las multas administrativas o gubernamentales no son deducibles en absoluto.
Ingresos exentos
Son ingresos que aparecen en tu contabilidad como beneficio, pero que la ley permite «restar» para que no tributen. El objetivo es evitar la doble imposición.
- Dividendos y ganancias de capital: Si tu empresa en Dubái posee acciones de otra empresa (local o extranjera) y recibe dividendos, estos suelen estar exentos bajo la «Participation Exemption» (siempre que se cumplan requisitos de propiedad mínima del 5 % y tiempo de tenencia).
- Renta de sucursales extranjeras: Una empresa de Dubái puede elegir no pagar impuestos en EAU por los beneficios de sus sucursales en el extranjero que ya pagan impuestos en otros países.
Operaciones entre empresas vinculadas.
Si le prestas dinero a tu socio o le vendes servicios a una empresa «hermana» en el extranjero, no puedes poner el precio que quieras para mover el beneficio a donde más te convenga.
Aquí entre en juego el principio de Plena Competencia (Arm’s Length): el precio debe ser el mismo que le cobrarías a un tercero. Si la FTA considera que el precio es artificialmente bajo o alto, ajustará tu beneficio contable para reflejar el precio de mercado, aumentando así tu base imponible.
Amortizaciones
La contabilidad (IFRS) permite depreciar activos (como ordenadores o muebles) según su vida útil estimada. Sin embargo, la ley fiscal suele marcar sus propios ritmos. Si contablemente decides amortizar un servidor en 2 años, pero la norma fiscal dice que debe ser en 5 años, tendrás que hacer un ajuste positivo (sumar beneficio) en los primeros años y negativo en los últimos.
Pérdidas fiscales compensables
La norma en EAU permite arrastrar las pérdidas de forma indefinida hacia el futuro, pero con una restricción: solo puedes compensar hasta el 75 % del beneficio imponible de cada año. No puedes dejar la factura a cero usando solo pérdidas de años anteriores si el beneficio es alto.
Ejemplo práctico
Beneficio fiscal: 1.000.000 AED
- Primer tramo: 375.000 AED → 0%
- Segundo tramo: 625.000 AED → 9%
Impuesto total: 56.250 AED.
Tipo efectivo real: aproximadamente 5,6%.
Exenciones fiscales y regímenes especiales
El sistema emiratí incluye múltiples mecanismos de alivio fiscal que reducen aún más la carga real.
Umbral libre de impuestos
Los primeros 375.000 AED tributan al 0 %. Esto protege especialmente a pequeñas empresas y startups.
Régimen para pequeñas empresas
Las empresas con ingresos reducidos pueden optar por un tratamiento simplificado durante un periodo determinado, lo cual permite eliminar la base imponible en muchos casos.
Exención por participación
Los dividendos y plusvalías procedentes de participaciones empresariales pueden quedar exentos si se cumplen requisitos de participación y permanencia.
Ausencia general de retenciones
Normalmente no existen retenciones en origen sobre pagos transfronterizos.
¿Tienen ventajas las Free Zones en relación al Corporate Tax?
Las Free Zones son áreas económicas especiales diseñadas para atraer inversión extranjera. Una empresa que cumpla los requisitos puede beneficiarse de tipo cero sobre determinados ingresos cualificados.
Condiciones habituales
- Actividad económica real.
- Presencia física.
- Cumplimiento regulatorio.
- Limitación de ingresos no cualificados.
No todas las empresas en Free Zone disfrutan automáticamente de tipo cero. La calificación depende de la actividad real.
Obligaciones fiscales internacionales para empresarios españoles
Este es el aspecto más crítico y frecuentemente mal entendido. Crear una empresa en Dubái no hace que automáticamente dejes de tener que tributar en España.
Factores clave que analiza la administración española
- Lugar de dirección efectiva: Es el criterio principal. La AEAT considera que una empresa es residente en España si en territorio español radican la dirección y el control de sus actividades. Si el administrador único vive en Madrid y toma las decisiones estratégicas (firmar contratos, aprobar presupuestos, contratar personal) desde su ordenador en España, la empresa es, a ojos de la ley, española.
- Residencia fiscal del socio: España aplica a menudo la presunción de residencia si los propietarios o beneficiarios efectivos son residentes fiscales españoles. Si el socio vive en España más de 183 días al año, la AEAT intentará atraer la tributación de la empresa de Dubái argumentando que es una «sociedad interpuesta» o que la dirección efectiva sigue al socio.
- Ubicación real de la actividad y sustancia económica: Dubái ya no es un paraíso fiscal (tiene su propio 9 % de impuesto), pero España sigue vigilando que la empresa no sea una «cáscara vacía». ¿Qué analiza la AEAT para comprobarlo? Entre otras cosas, revisa si la empresa tiene oficina física en Dubái, si tiene empleados cualificados allí o si hay gastos de luz, internet y mantenimiento en los Emiratos. Si la empresa solo tiene una dirección virtual y no hay actividad real allí, se considera que la sustancia está donde esté el dueño.
- Control empresarial: No basta con decir que la empresa es de Dubái, hay que demostrarlo. Si todas las facturas se emiten con IP española, si los clientes son 100 % españoles y si el servidor de la web está gestionado desde España, la administración tiene pruebas de que el control es español.
- La cláusula anti-abuso y transparencia fiscal internacional: Aunque la empresa de Dubái sea real, si el socio es español, puede entrar en juego la Transparencia Fiscal Internacional (TFI). España puede obligar al socio a tributar en su IRPF personal por los beneficios que la empresa de Dubái ha obtenido, incluso si no se han repartido dividendos, si considera que son rentas pasivas (royalties, intereses, alquileres) o que no hay medios materiales para realizar la actividad.
Comparativa estructural con el sistema español
Impuesto de sociedades
- España: alrededor del 25 %.
- Dubái: máximo 9 %.
Imposición personal
- España: hasta aproximadamente 47 %.
- Dubái: sin impuesto sobre renta personal.
Retenciones
- España: frecuentes.
- Dubái: generalmente inexistentes.
Cumplimiento
- España: complejo y altamente regulado.
- Dubái: más simple, pero en evolución.
Cuándo realmente compensa trasladar una empresa
Escenarios donde suele ser ventajoso
- Negocios internacionales digitales.
- Servicios globales.
- Holding de inversiones.
- Empresarios que cambian residencia fiscal.
Escenarios donde puede no compensar
- La operativa se lleva a cabo desde España.
- Los socios son residentes fiscales españoles.
- Hay una ausencia de sustancia económica en Dubái.
Conclusión estratégica para tributar en Dubái
El Corporate Tax ha modernizado el sistema fiscal de Emiratos sin eliminar su enorme atractivo. Sigue siendo uno de los entornos empresariales con menor carga fiscal del mundo.
Sin embargo, esta ventaja depende de una llevar a cabo una correcta planificación internacional. Cuando se trata de constituir una empresa en Dubái, es necesario trasladar realmente la estructura económica, la gestión y la residencia fiscal.
Para empresarios españoles, el factor determinante, más allá del tipo del 9 %, es la interacción entre ambos sistemas fiscales. Una planificación tributaria adecuada puede generar enormes eficiencias fiscales. Una planificación incorrecta puede generar doble imposición o regularizaciones innecesarias.





